Me parece rodar por ese mismo gesto,
caerme en las laderas
de tus mismas preguntas,
mirar
por esos ojos que me miran.
Yo sé que son un rayo que traspasa la niebla,
que me va despejando
esta invasión confusa
de la vida.
Me parece que aprendo de nuevo
lo que tus ojos me preguntan.
Cuando ya no pensaba hablar
los necesito.
Ellos saben decirme lo que yo no me dije
cuando los miro.
(Inédito)
|