MUNDO NO ES MASCULINO SINGULAR

     Me gustaría que con las palabras que voy a escribir en esta hoja, algunas personas cambiaran de opinión y pensaran que en la vida no sólo hay que disfrutar el dinero, sino también pensar en la gente necesitada  y si hay alguna manera, ayudarles como sea.
En nuestro mundo mixto y plural vivimos más de 6.000 millones de personas. Sin ir más lejos en España, no todas las personas podemos disfrutar de las cosas, oportunidades, derechos…a diferencia de África, Asia y América Latina.

Hay diferencias en la riqueza y en la pobreza, salud, educación, participación política y democrática. Para cambiar todo esto necesitamos un desarrollo, pero con rostro humano para tener como objetivo principal el bienestar de las personas.
Pero por desgracia en casi todas las sociedades, las mujeres viven en una situación de desventaja con respecto a las hombres, sólo por el hecho de haber nacido mujeres, con sexo femenino y no masculino singular.
Se utilizan las diferencias biológicas entre hombres y mujeres para justificar un trato desigual que perjudica a las mujeres y las niñas.
En todas las sociedades las mujeres luchan porque se valore la carga triple que realizan día a día, pero eso sólo lo han logrado los países desarrollados, y sólo en parte…Sería necesario un reparto para que no sea en función del sexo, sino en función de las capacidades y las preferencias de cada persona.
En los países del Sur se agudiza la sobrecarga de trabajo que sufren las mujeres al tener que asumir funciones que en los países ricos asume el Estado. Graves problemas como la mortalidad materna se producen en el Sur; la violencia doméstica es un riesgo permanente para las mujeres, aunque no es exclusivo de esta zona.
La campaña “MUNDO NO ES MASCULINO SINGULAR” te deja que vivas de cerca la vida de cada día de seis niñas de diferentes países, para que sintamos lo que de verdad sufren, y para darnos cuenta de lo que los países más desarrollados tienen o malgastan. Pero los derechos de las mujeres están en riesgo en todos los países y hay que seguir recordando que deseamos un mundo en igualdad, en el que hombres y mujeres puedan elegir y decidir libremente, sin atender a su sexo.
                                                                                           
Almudena Pérez Roldán 4º C